El examen de admisión a la especialidad médica es una prueba de alta complejidad, tienes que manejar la presión, optimizar el tiempo y responder de manera estratégica. Una de las herramientas más efectivas para familiarizarse con este tipo de pruebas son los simulacros, un ejercicio que replica las condiciones reales del examen y te permite entrenarte para el gran día.

Si todavía no has incluido esta estrategia en tu preparación, aquí te doy 5 razones por las que deberías hacerlo cuanto antes.

1. Te familiarizas con el formato y la estructura del examen

No es solo lo que sabes, sino cómo lo aplicas.

Cada examen de admisión tiene su propio formato, distribución de preguntas y nivel de dificultad. Hacer simulacros te permite adaptarte a:

  • El tipo de preguntas: saber cómo se formulan y qué detalles suelen incluir para confundirte.
  • El tiempo por pregunta: aprender a administrarlo sin sentir que te quedas atrás.
  • Las secciones del examen: identificar si hay partes más complejas y cómo abordarlas.
  • Identificar cómo suelen ser las opciones de respuesta: solo hay una respuesta correcta, las demás son distractores, al hacer simulacros, empiezas a entrenarte en la habilidad de reconocer cuál sí es la respuesta correcta.

Cuanto más te acostumbres al formato, menos estrés sentirás el día del examen real.

2. Reduces la ansiedad y mejoras tu confianza

El miedo viene de lo desconocido. Si desde ya te enfrentas al tipo de preguntas que posiblemente te encuentres en el examen, el día real será solo una repetición de lo que ya has hecho, por lo que podrás:

  • Controlar los nervios: te acostumbras a la sensación de estar bajo presión.
  • Evitar bloqueos mentales: experimentas cómo reaccionar cuando una pregunta te genera duda.
  • Ganar seguridad en tus respuestas: si en el simulacro acertaste, sabrás que puedes hacerlo en el examen real.

El entrenamiento en un entorno de prueba te da la calma y el enfoque que necesitas para rendir mejor.

3. Aprendes a gestionar mejor tu tiempo

No solo se trata de responder bien, sino de hacerlo a tiempo.

El tiempo es uno de los factores más críticos en un examen de admisión. Muchas personas fallan no porque no sepan la respuesta, sino porque se quedaron sin tiempo para pensarla bien.

Con los simulacros, puedes:

  • Medir cuánto tiempo inviertes por pregunta.
  • Identificar en qué tipo de preguntas necesitas más tiempo.
  • Practicar estrategias para avanzar más rápido sin comprometer la precisión.

Recuerda: administrar bien tu tiempo puede ser la diferencia entre responder todas las preguntas o dejar varias en blanco.

4. Identificas tus puntos fuertes y débiles antes del examen real

Un simulacro es un diagnóstico de tu preparación. Te dice en qué áreas estás fuerte y en cuáles necesitas mejorar.

Muchas veces creemos que dominamos un tema hasta que nos enfrentamos a una pregunta bien estructurada. Con un simulacro puedes:

  • Descubrir tus errores recurrentes.
  • Detectar temas que necesitas repasar más.
  • Ver qué tipo de preguntas te cuestan más y trabajar en ellas.

El objetivo no es solo medir cuánto sabes, sino mejorar estratégicamente para llegar al examen real con menos debilidades.

5. Sabes cómo analizar los resultados y mejorar

Cada simulacro es una oportunidad de aprendizaje. Después de hacerlo, debes:

  • Revisar cada error y entender por qué fallaste.
  • Identificar patrones en tus equivocaciones (¿Fallas en preguntas clínicas? ¿En diagnósticos diferenciales? ¿En tiempo de respuesta?)
  • Hacer ajustes en tu estrategia de estudio según los resultados.

Hacer varios simulacros antes del examen de admisión es más que un simple ensayo: es una estrategia para mejorar tu desempeño real.

  • Te acostumbras al formato del examen.
  • Reduces la ansiedad y ganas confianza.
  • Aprendes a administrar mejor el tiempo.
  • Descubres tus puntos débiles antes del examen real.
  • Mejoras continuamente con cada intento.

Aquí te va un sexto tip, es el regalito que te dejamos en este artículo:

6. Formula tú mismo preguntas tipo simulacro

Después de haber resuelto simulacros, has aprendido mucho, ahora, es momento de que intentes ponerte en los zapatos de las personas encargadas de crear las preguntas de un examen de admisión. Este ejercicio es muy interesante porque:

  • Aprenderás a identificar los distractores.
  • Te será más fácil identificar cuál es la pregunta.
  • Encontrarás más fácil la respuesta correcta.

Si aún no has incluido los simulacros en tu preparación, este es el momento de hacerlo. No dejes tu resultado al azar, prepárate como un especialista desde antes de serlo. 

Nos vemos el 11 de abril en Medellín y el 14 de abril en Cali. Recuerda, ¡somos los de naranja!